Programas de atención, desarrollo organizacional o metodologías que avancen hacia el cambio de Modelo AICP
Debido a la situación sanitaria producida por la COVID-19, por la que se implementó en España el Estado de Alarma y el confinamiento de la población, en la Residencia San Jerónimo, buscando minimizar al máximo la posibilidad de contagio de nuestros residentes, se tomó la decisión del confinamiento durante 35 días junto a las personas residentes en el momento de mayor propagación del virus, desde el 23 de marzo al 26 de abril, ambos incluidos.
Que nada nos pare, está orientado a las personas mayores y pretende formar y acompañar a éstas en el proceso de adaptación a la nueva realidad digital, por medio de acciones on-line de voluntariado. La crisis de la COVID-19, exige el conocimiento de las herramientas TIC que abren la puerta a las nuevas formas de comunicación y relación que, por un lado, atenuarán las situaciones de soledad para prevenir el aislamiento y, por otro lado, disminuirán las barreras generacionales existentes.
Con la idea de seguir manteniendo un contacto con las personas que viven en el medio rural, como viene siendo habitual desde la puesta en marcha del proyecto QUÉDATE, en el año 2015, cuyo objetivo es ayudar a mantener a las personas del medio rural, en su entorno; en su casa, en su pueblo y con su gente, manteniendo una buena calidad de vida y favoreciendo, con ello, la aportación de nuevos puestos de trabajo, así como la inclusión en dicho proyecto de nuevos/as pobladores/as; la Asociación Alzheimer Bierzo, ha realizado una variación en la intervención con las personas que se benefician de este interesante proyecto.
En el marco de la pandemia global que obligó a cerrar los centros de apoyo a la dependencia y la discapacidad, la FLM creó una serie de contenidos accesibles tanto para sus usuarios como para quien pudiera necesitarlo. Ejercicios de fisioterapia, de terapia ocupacional, retos artísticos y culturales. La experiencia de más de 20 años de recorrido transformada en sencillos tutoriales para mantener la forma física durante los meses más duros de 2020.
Este programa desarrollado en una crisis social y sanitaria sin precedentes pretende ser una vía de comunicación y conexión con el entorno de la zona rural y los residentes y sus familias. No solo se hacen y reciben llamadas a las familias (de forma totalmente confidencial), sino que se hacen y reciben mensajes de apoyo de todo tipo para que nuestros residentes permanezcan conectados con el mundo exterior.
Hemos redefinido el espacio de actividad del Hospital de día: concebido en origen desde la “rehabilitación en la dependencia”, ha pasado a ser definido como “un recurso para la “Recuperación”.
Hemos desarrollado un proceso interactivo de cambio organizacional, basado en el consenso, y orientado a un horizonte deseable para todos los agentes implicados, Las herramientas de trabajo han sido la facilitación y la conversación que busca potenciar las fortalezas.
Diseñamos nueva práctica profesional en salud mental, que apoya a la persona usuaria a construir una nueva identidad en positivo. Utilizamos la planificación centrada en la persona.
Realizamos experiencias piloto en hospital de día, piso tutelado y residencia:
1ª hipótesis: “grupo de referencia”, adecuado para que la persona usuaria desarrolle sus aspiraciones, de ahí se trasmitan al recurso.
2ª hipótesis: “relación individual de referencia” adecuada para que, quien rechaza el grupo, desarrolle sus aspiraciones y de ahí se trasmitan al recurso.
El proyecto ͞Maiores pela Janela, tiene como objetivo impulsar nuevos hábitos y proceder con el seguimiento de la vida de las personas mayores en la ciudad Ílhavo, en tiempos del covid-19, manteniéndolas activas.
El ayuntamiento de Ilhavo desarrolló actividades innovadoras en el ámbito cultural, deportivo y cívico, en tiempos del covid-19.
En un formato de planeamiento, despliegue, evaluación y mejora continuos, diseñamos, ponemos en funcionamiento y mejoramos un recurso de Club Social para personas con enfermedad mental grave de larga duración. Comenzando desde un enfoque terapéutico rehabilitador, y girando hacia un espacio de recuperación que busca la satisfacción personal con el ocio y las relaciones sociales. Definimos para ello una estructura organizativa, un perfil profesional y un perfil de socia. La participación de las personas socias es eje de la innovación constante.
La Unidad Amigable es un espacio de convivencia, atención especializada y terapéutica dirigido a personas mayores que sufren algún tipo de demencia en estadios moderados y graves que presentan síntomas neuropsiquiátricos y conductuales de difícil manejo. A fin de favorecer su integración en el entorno residencial, se trabaja potenciando sus capacidades, atenuando las dependencias derivadas de su enfermedad y manejando adecuadamente sus psicopatías y problemas conductuales; trabajando siempre desde una perspectiva de integralidad que respeta sus propias características y gustos.
Desde una perspectiva de la atención centrada en la persona y sin perder de vista los derechos de las personas mayores, se plantea una intervención multidisciplinar en personas mayores confinadas en una residencia durante la pandemia por COVID 19 complementaria a la atención sanitaria que la situación impone.
Consideramos que una intervención multidisciplinar disminuirá los sentimientos de soledad y aislamiento de las personas mayores, evitando así el deterioro en otros aspectos como la movilidad, la cognición o la calidad de vida.
En el periodo de confinamiento por COVID y ante la atención a más de 300 personas, se adoptó un planteamiento ajustado a la realidad de la situación y la individualidad e integralidad de cada persona, a través del uso de las TIC compartidas para mantener la interacción, desarrollándose la entrevista motivacional, terapéutica, socioeducativa y social para mantener la intervención telemática, a través de videollamadas (móvil) y videoconferencias (ordenador). De este modo se atendió cada circunstancia desde su integralidad y contexto.
«Llars Compartides»: Una alternativa de hogar para personas mayores con rentas bajas.
Trabajamos desde hace 16 años para dignificar el envejecimiento de las personas mayores pensionistas y con autonomía física y mental, que cobran rentas bajas que no les permiten pagar el alquiler de un piso, y que no quieren vivir solos.
La Fundación (en adelante FLLC) es la arrendataria de las viviendas, y los destinatarios aportan una cuota a la FLLC, en función de su nivel de renta, no mayor a 1/3 de su pensión. Por lo tanto, se hacen cargo de la sostenibilidad parcial del proyecto.
En el año 2010, con el objetivo general de prever y anticiparse a las situaciones de riesgo, se puso en marcha un programa dirigido a las personas mayores de 90 años que vivían solas al entender que se trata de un grupo de especial fragilidad. Se parte de los datos de padrón de habitantes referidos a personas de 90 o más años que viven solas. Una vez cruzados estos datos con los que se disponía en servicios sociales y definida la población diana, formada por aquellas personas que no tenían historia social, se procede a enviar carta a cada uno de los domicilios brindando la oportunidad de ser visitado en el domicilio para entrevista y facilitando un teléfono de contacto con el o la técnico/a bien para concertar la visita, recibir información telefónica o declinar la intervención.
La finalidad de este proyecto, que se fue ampliando a otros grupos de edad, es conocer la situación en un sentido amplio de las personas mayores que viven solas, no han tenido contacto con nuestro servicio y analizar sus necesidades; intervenir y movilizar en su caso los recursos necesarios que mejoren la calidad de vida de esta población, desarrollando actuaciones de atención y preventivas ya que este tipo de actuaciones es uno de los principales objetivos de este Ayuntamiento para garantizar un
envejecimiento digno.
Así pues, dentro del objetivo general de mejorar la calidad de vida de las personas mayores que se encuentran viviendo solas en este municipio, se plantean otros más específicos, especialmente centrados en la detección de carencias y apoyos posibles que se puedan prestar en un proceso de acompañamiento de la persona.
La práctica pretende definir, probar, implementar y extender un nuevo modelo del Servicio de Atención a Domicilio articulado sobre dos ideas:
• La organización del servicio y del trabajo, que consiste en promover una organización territorial del SAD basada en el trabajo en equipo, y permite desarrollar la atención centrada en la persona.
• Las superislas, como territorios de proximidad, configuran unidades territoriales de comunidad, relación, y sostenibilidad de la atención a las personas mayores.
Prepararse un café o una infusión mientras lees un libro, o le cuentas confidencias a un/a compañero/a, son pequeños placeres cotidianos que en los centros no se suelen dar de forma espontánea e independiente. Con nuestra Buena Práctica pretendemos ofrecer un espacio donde las personas usuarias del centro se reencuentren con ese momento de tranquilidad, de compartir, etc. y que puedan hacerlo cuando deseen, así como también que ellos/as lo gestionen y adapten a sus preferencias.
Familiados desarrollo una funcionalidad como herramienta de gestión para los centros sociosanitarios necesitados de cubrir personal derivado de bajas por contagio de COVID19. De Esta forma perseguimos el objetivo de ayudar al sector para que la calidad en el servicio que prestan a las personas no se viese mermada y pudiesen seguir funcionando con relativa normalidad.
El Proyecto de Investigación ‘Realidad virtual aplicada a demencias’, financiado por el Colegio Oficial de Terapeutas Ocupacionales de Extremadura (Coptoex), se ha desarrollado para comprobar resultados clínicos que refuercen el uso de las nuevas tecnologías como terapias no farmacológicas de última generación en la mejora de la atención al Alzheimer y el resto de demencias.
La BBPP tiene como objetivo reducir la percepción de la soledad de las personas mayores de la zona mediante el apoyo ofrecido por las persones usuarias del centro, fomentando la comunicación y solidaridad entre iguales con una simple llamada. Otro de los objetivos de la práctica es la de integrar al centro de día como un recurso más comunitario que aporta valor a la comunidad y donde se visibilizan las capacidades de las persones usuarias.
El proyecto pretende trabajar la red de cuidados comunitarios mediante un recorrido donde las personas mayores puedan pasear de forma independiente al tener puntos de cuidado o atención por si los necesita.
